Descubre… ¡el esquí de fondo!

Una variante del esquí alpino, el esquí de fondo atrae a un público más en busca de aire fresco que de emociones. Muy de moda en el norte de Europa, Rusia y Canadá, el esquí de fondo también se practica mucho en Francia, gracias a las grandes zonas de esquí propicias para el mismo.

Esquí de fondo, ¿para quién?

El esquí de fondo puede ser practicado por todo el mundo, sea cual sea su nivel de esquí.

Restricciones: antes de practicar el esquí de fondo (y especialmente después de los 40 años), se recomienda consultar a un médico.

El principio del esquí de fondo

El esquí de fondo se puede practicar en terreno plano o con colinas. Existen dos técnicas:

La técnica del «paso alternativo»: es la técnica tradicional, que consiste en hacer avanzar los esquís alternativamente, en dos pistas paralelas marcadas en el suelo. Esta técnica es fácilmente accesible para los principiantes, que podrán progresar sobre la marcha.

La técnica del «paso de patinaje» (también llamada patinaje): los movimientos son bastante similares a los del patinaje sobre ruedas o sobre hielo. Esta técnica es especialmente adecuada para las personas que ya tienen un cierto nivel de esquí de fondo. De hecho, requiere una gran cantidad de energía para respirar (¡mayor que la de correr y montar en bicicleta!).

Nuestro consejo

Antes de empezar por tu cuenta, no dudes en apuntarte al menos a un curso. Esto le permitirá entender los movimientos y evitar las malas posturas.

El equipo

Esquís. Son más estrechos que los esquís de descenso (unos 4,5 cm de ancho en comparación con los 8 a 16 cm de los esquís de descenso). Dependiendo de la técnica elegida, hay esquís adecuados: los de esquí de fondo clásico tienen un sistema de escalas en la parte inferior que impide retroceder.

Botas de esquí. Más flexibles que las botas de esquí alpino, las botas de esquí de fondo se sujetan a los esquíes sólo en la parte delantera, para mantener los tobillos en movimiento.

Palos. Indispensable, sea cual sea la técnica utilizada.

Ropa. Es aconsejable vestirse en varias capas: la primera si es posible consistente en una prenda absorbente para limitar la transpiración, la segunda para mantener el calor (tipo polar), y finalmente un abrigo o cortavientos lo suficientemente flexible para permitir un amplio movimiento.

Beneficios para la salud

Los beneficios del esquí de fondo en nuestro cuerpo son numerosos. Esta actividad permite un trabajo global del cuerpo, las piernas y los brazos son particularmente solicitados. Las caminatas requieren buena resistencia, permitiendo que el sistema cardiovascular y respiratorio funcione.

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